No.27. El trabajo no habla por sí solo.
/ idea
Me lo decían mis profesores.
Eres demasiado sintética, Carmen.
Tienes que contextualizar primero.
No sabes la rabia que me daba.
No entendía por qué tenía que hablar de Platón si preguntaban por Aristóteles. Yo contestaba a lo que me preguntaban. Ni más ni menos.
Y, por aquellas, creía que era lo más sensato.
Pero el tiempo me ha hecho ver lo que fallaba. El problema de esto es que no tiene en cuenta al lector. Asume que conoce lo que conocemos. Que sabe lo que sabemos.
/ oficio
A veces creemos que con hacerlo bien basta.
Pero algo que he aprendido en estos años de emprendimiento es que el mercado no funciona así.
Claro que hacerlo bien es imprescindible.
Pero no es suficiente.
Puede que a ti también te pase.
Especialmente si eres un profesional exigente e independiente.
Puede que pienses que con hacer un buen trabajo, ya basta. Y que te olvides, como me pasaba de niña, de que cuando ofrecemos un servicio, hay otra persona enfrente.
Alguien que aunque puede necesitar lo que ofrecemos, no sabe realmente de qué se trata. No conoce lo que conlleva. No sabe lo que nosotros sí sabemos.
Y, por ende, si no se lo hacemos ver, no podrá darle el valor que tiene. Como me pasaba de niña, este 'contexto' es igual de necesario a la hora de presentar un servicio profesional.
Y muchos profesionales no lo incluyen porque:
Tienen miedo a comprometerse con fechas o entregables.
Piensan que les resta exclusividad.
Desconocen que puede beneficiarles.
Sea cual sea tu motivo, yo te animaría a que revises tu servicio. Incluso aunque sólo sea internamente. Te sorprenderá cómo este ejercicio te ayuda a reafirmar el valor de lo que ofreces, controlar el proceso y proyectar más confianza.
De hecho, mira, me voy a animar. Si quieres que revisemos tu servicio, contéstame este email y agendamos un hueco sin coste.
/ resonancia
“Un servicio es algo que ayuda a alguien a hacer algo.”
— Good Services: How to Design Services That Work, Lou Downe
Feliz de tenerte,
Carmen