No.25. Perfeccionar el oficio.


/ idea

Echo de menos a Jaime.

Jaime fue mi compañero en studiomadd, el último estudio en el que trabajé. Una de esas personas de mente abierta. No sabes a quién va a votar. No sabes si es creyente. Me encanta.

Jaime es, además, la persona más cívica que he conocido. Se leía cada epígrafe de cada memoria. Cada texto de cada plano. No se permitía hacer las cosas a medias. Le gustaba mejorar cada detalle de un proyecto a otro.

Yo le decía que me parecía muy japonés. Esa aproximación a la arquitectura como si de un artesano se tratara. Un takumi que perfecciona su técnica día tras día, objeto tras objeto.

/ oficio

Cualquier profesional creativo tiene ese deseo.

Superarse. Crear algo mejor. No solo avanzar sino profundizar, incorporar nuevos matices a su obra. Pero no todas las prácticas creativas pueden hacerlo con facilidad.

En arquitectura no solo interviene el arquitecto. Es una cadena compleja con agentes y procesos diversos. Una cadena que conlleva actividades que van más allá del proyecto: coordinar gremios, consultar proveedores, justificar decisiones, revisar presupuestos.

Por eso, una de mis obsesiones en el estudio era optimizar tareas. No para ser más eficientes (esta era una bendita consecuencia), sino para proteger el tiempo para proyectar.

Optimizar tareas pasaba por conseguir que el equipo supiera qué hacer en cada momento. Que tuviera las herramientas a su disposición. Que las reuniones fueran concisas…

Esa experiencia es la que ahora me permite extender este conocimiento a otros estudios. Lo hago a través de un servicio al que llamo Proceso, que te invito a conocer en profundidad.  

Y si crees que podría venirte bien, no dudes en contestarme a esta carta y contarme tu situación. Me encantará darte mi punto de vista.  

/ resonancia

Japón, maestros artesanos, aprender del pasado y una versión inédita en los cines de la película Kill Bill. La resonancia no puede ser otra que el maestro samurái Hattori Hanzo.

Feliz de tenerte,

Carmen

Anterior
Anterior

No.26. Cinco películas. ¿Las reconoces?

Siguiente
Siguiente

No.24. Lo que la IA no puede copiar.